El
amor
es
un
juego,
números,
dados
y
azar.
Números
y
lugares,
letras
y
nombres.
Números
con
letras,
lugares
con
nombres,
flores
y
colores,
sabores
con
penalidades.
Trampas,
trucos,
atajos
y
comodines.
Cualquiera
puede
ganar
y
pierde
el
que
no
sepa
perder.
Lo
más
parecido
a
lo
que
sería.
Basta
con
imaginarlo
para
poder
tocarlo
y
sentirlo
sin
que
esté.
Pesqué
el
pez
azul
y
lo
devolví
al
mar.
Entiendo
que
no
puedo
llevarlo,
pero
también
sé
que
la
marea
lo
traerá
de
vuelta.
Pero
ahora
no,
debo
esperar
a
que
el
camino
vuelva
a
mi
y
me
lleve
al
lugar
donde
guardar
mi
corazón.
Pero
ya
conozco
su
color,
ya
sé
que
existe.
Ya
sé
dónde
encontrarlo
al
final
de
todo.
Te
invito
a
mi
mundo
a
ver
el
arcoíris
de
noche
y
las
estrellas
de
colores
a
escuchar
la
música
en
el
aire
y
sorprenderte
con
el
olor
de
las
piedras
mojadas
por
la
lluvia
perfumada
de
las
flores.
Te
mostraré
que
los
monstruos
son
de
peluche
y
que
las
culebras
son
de
goma,
que
el
fuego
es
magia,
que
no
quema
y
que
sólo
es
luz
de
neón.
Te
enseñaré
que
se
puede
caminar
sobre
las
nubes
cuando
el
cielo
está
despejado,
que
se
sube
al
cielo
por
escaleras
invisibles,
que
se
puede
atravesar
el
océano
por
debajo
del
agua
saludando
los
peces
que
alumbran
el
camino.
Que
la
nieve
de
lo
más
alto
las
montañas
no
es
más
que
azúcar.
Que
la
luna
no
es
de
queso,
es
de
helado
de
vainilla
y
que
la
derrite
el
calor
del
sol
cada
mañana
para
aparecer
de
nuevo
con
pepitas
de
colores
al
anochecer.
Deberías
llevar
maletas
de
más
por
si
te
quisieras
quedar.
Tu
mirada
una
sonrisa
un abrazo
una
luna
tu
mano
y
la
mía
me
llevas
al
bosque
esta
noche
frente
a
tu
árbol.
Me
muestras
un
agujero
un
panal
allí
y
abejas
invitándome
a
querer
sacar
de
adentro
la
miel
del
corazón
que
guardas
en
el
panal
del
agujero
de
tu
árbol
en
el
bosque
a
donde
me
has
traído
esta
noche.
El
calor
en
mi
pecho
cada
vez
que
estás
cerca
y
las
ganas
de
tocar
tu
piel
y
sentir..
tu
piel…
tu
piel
que
toqué
ayer
pero
hoy
ya
es
otra
y
mañana
no
sabemos
qué
será.
Piel
sin
memoria
que
desconoce
la
mía
para
empezar
de
nuevo
con
cada
“Buenos
días”.
Piel
que
se
quema
con
cada
vez
para
olvidar
la
mía
y
preguntar
de
nuevo
¿de
quién
es
ésta
piel?
¿Porqué
siento
mariposas
en
el
estómago?.
¿Olvidaste
taparte
los
oídos
la
ultima
vez
que
fuiste
al
jardín
en
busca
de
rosas
y
regresaste
con
un
sapo
que
jurabas
que
te
había
hablado?
Es
más,
dijiste
que
te
había
contado
que
se
convertiría
en
un
príncipe
si
lo
besabas...
¿lo
besaste?
No, no
quiso
herirme
lo
juro,
yo
solo
rodé
hacia
su
puñal
extendido,
él
tenía
los
ojos
tan cerrados,
yo
en
cambio
de
rabia
estaba
encendido,
si
se
termina
todo
ahora…
es
mi
culpa,
él
solo
se
defendió…
yo
en
cambio
lo
ataque
con
la
peor
arma,
lo
maté
para
siempre
con
mi
olvido.
Paseo
matutino
antes
de
tiempo
en
compañía
de
Ella
que
siempre
me
está
conmigo.
Con
su
tristeza
en
la
mirada
reflejada
en
mi
cara.
Lágrimas
secas
invisibles
en
mis
ojos.
Acostado
encima
de
la
gran
roca
mirando
al
cielo
que
me
muestra
sus
estrellas.
Y
yo
como
un
niño
(que
no
entiende
que
los
deseos
se
le
piden
solo
a
las
estrellas
fugaces)
pido
el
mismo
deseo
en
cada
una
de
ellas.
Ella
al
lado
mio
se
posa
a
cuidarme
el
sueño
mientras
huesos,
hierbas,
palos
y
piedras
parecen
cobrar
vida
para
intentar
espantarme.
Pero
en
la
mañana
no
amaneceré
en
mi
cama.
La gran
roca
donde
escribo
con
pintura
UV
"Aquí
están
guardadas
mis
debilidades"
Para
volver
por
ellas
cuando
ya
no
tenga
que
luchar
a
muerte
contra
mi
mismo.
Arranqué
de
raíz
los
restos
de
lo
que
quedó
dentro
de
mi
para
no
sentir
bien
o
mal.
Para
no
llorar
y
ahora
no
puedo
reír.
No
me
preguntes
si
aún
siento
lo
mismo
me
pregunto
yo
y
no
he
encontrado
la
respuesta.
El
sonido
de
las
olas
la
brisa
entre
mis
orejas
las
huellas
que
voy
dejando
en
la
arena
la
arena
entre
mis
dedos
mis pies
descalzos
caminando
la
línea
entre
las
olas
del
mar
y
la
arena.
Escucho
lo
que
me
dice
sonrío
modestamente
para
no
reír
y
piensen
que
río
solo.
Miro
a
mi
izquierda
las
palmeras
unas
señoras
tomando
el
sol
un
niño
y
su
cachorro
negro
con
un
cinto
rojo
en
el
cuello
colgando
una
medalla
corriendo
tras
los
pies
de
su
amo.
Miro
a
mi
izquierda..
aquí
estoy
cuéntame
las
historias
que
traen
tus
olas.
Como
niño
cuando
sabe
que
el
fuego
ha
quemado,
sabe
que
da
el
calor,
que
espanta
el
frío,
pero
quema
y
no
se
quiere
quemar,
entonces
prefiere
no
acercarme.
Así
es
mi
amor
como
el
fuego
que
quemó,
que
por
poco
me
hace
ceniza,
pero
me
he
librado
de
consumirme
en
él,
entonces
aunque
sé
que
me
ha
brindado
felicidad,
quema,
y
no
me
quiero
quemar,
prefiero
no
acercarme,
para
no
perder
el
sentido
cuando
ya
esté
hecho
cenizas.
A
pesar
de
que
no
te
lo
he
demostrado
últimamente,
estoy
muy
agradecido
por
nuestro
bello
amor
Sé
que
he
estado
preocupado
con
todo
lo
que
está
pasando
Te
he
estado
mirando
sin
verte
últimamente
hasta
hoy
cuando
percibí
un
dolor
en
tus
ojos,
una
mirada
solitaria
¡Perdóname!
Los
hechos
del
exterior
no
son
ni
cercanos
en
importancia
a
los
del
interior
de
mi
vida,
tú
y
mi
amor
por
ti
Estoy
tan
contento
de
haberte
mirado
a
los
ojos
Ellos
me
devolvieron
la
razón
Mis
lágrimas
son
de
felicidad
y
agradecimiento
por
el
bello
amor
que
compartimos
nunca
te
sentirás
solo
otra
vez
Mi
amor
por
ti
te
abrazará
para
siempre.
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